Tiene gracia: personalmente, descubrí a Tom Ford cuando el diseñador quiso dejar de ser diseñador. Descubrí a Tom Ford cuando Tom Ford quiso ser director. Y me enamoré de Tom Ford. A single man forma hoy parte de mis películas favoritas. Por su lentitud, su musicalité, su forma de describir la soledad y el intento frustrado de olvidar.

 

En la edición de este mes de Vogue Paris y Vogue U.S, Tom hace su coming back. El director vuelve a ser diseñador y habla de si mismo, de sus influencias, creencias, vivencias…y de su amor por las mujeres. Tom vuelve con su primera línea femenina aumentando mi admiración por él, grabando su nombre en mi lista de personalidades favoritas, justo detrás de hombres como Tarantino, Marc Jacobs o Almodóvar y metiendo en mi cabeza una idea para el futuro…¡jubilarme en Santa Fe!

 

Imágenes: Vogue París y Vogue U.S

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