4h20 a.m: Suena el despertador. De un salto, sin ni siquiera tratar de salvar cinco minutos más en compañía de mi almohada, me levanto de la cama, opto por un outfit compuesto por multitud de capas de lana y vaqueros cómodos, agarro el bolso, y salgo, sonriente y nerviosa por la puerta de casa. Hoy toca cumplir con mi faceta de consumista/fanática de la moda un tanto desquiciada, hoy toca asistir al lanzamiento de la colección de Lanvin para H&M.

5h a.m: Ya en la puerta, Patri (funfairmood) me espera. Nada sorprendente: 19 chicas nos preceden y gran parte de ellas nos acompañará durante la larga y protagonista espera.

Y es que, al final, mi experiencia de hoy me ha llevado a una conclusión: ella es la que manda: la espera. Ella es la que hace el encanto de lanzamientos de colecciones tan exclusivas. Las colas de eventos como el de esta mañana, o como cualquier concierto, forman parte del encanto del evento o del producto en sí.

Con Paula, de peeptoes.com

El deseo que me procuraban la faldita o el bolso de Lanvin que me quería comprar iba creciendo a medida que se acercaba la apertura de las puertas. Todas estábamos cada vez más nerviosas, excitadas, impacientes, paranoicas.

Mientras la adorable Paula (peeptoes.com) temblaba con la idea de que no le llegará a funcionar la tarjeta de crédito, mis pensamientos se llenaban de una obsesión por adquirir un bolsito del que dudaba en un primer momento.

Desayuno de campeonas, cortesía de H&M

Mi aventura de esta mañana ha sido un éxito: conseguí mi falda, el famoso bolso, una camiseta ideal y hasta un obsequio de H&M, pero me llevo algo aún mejor: una experiencia muy divertida, algo inusual, conversaciones graciosas y el haber conocido a gente muy maja. Creo que recordaré el día de hoy siempre que me ponga cualquiera de los divinos modelitos que ocupan ahora mi armario. Así que Merci, Mr Elbaz.

Advertisements