Tengo dos objetos de deseo por excelencia: el 2.55 negro de Chanel…y unos zapatos de Louboutin. Llamadme victima del marketing y del consumismo si os apetece, no lo soy. Tal vez no consiga nunca ahorrar lo suficiente para conseguir un par de zapatos de suela roja, pero anoche, gracias al gran Jose Luis Diez, pude hablar con su creador.

¿Y sabéis que? Me ha encantado. A medida que Christian contestaba a las preguntas de Jose que yo le traducía (es lo que tiene hablar francés), mis ojos se hacían más grandes, y mi fascinación por el creador crecía sin parar. ¿Su discurso? Increíblemente interesante…y un tanto “Almodovariano”. No solo por la carga sexual ni altamente transgresora de sus creaciones, sino por un amor por las mujeres palpable en cada palabra saliente de la boca del diseñador, un hombre que interpreta el zapato como una extensión del cuerpo femenino, un medio de expresión. Según Christian, “la mujer no vé el zapato como un objeto. En realidad, ni siquiera está viendo un zapato. A diferencia del hombre, lo que vé es un reflejo de sí misma. El hombre quiere olvidar que lleva un zapato puesto, vosotras no. Siempre me ha cabreado que la sociedad vea la feminidad como un obstáculo, o algo frívolo. Para mi no lo es, al contrario. Es una inteligencia, y una cosa muy poderosa.

A la pregunta de Jose “¿Es humano montar a una mujer sobre 15 centímetros de tacón?”, Christian, admirador confeso de mujeres como Tina Turner y Blondie ( y sobre todo de lo que representaron esas dos mujeres) contesta simplemente que “ nadie está obligando a nadie a ponerse unos tacones. Las mujeres se los ponen porque quieren. Si no quieren, no se lo van a poner. No son idiotas. Esos centímetros les aporta algo, por eso lo hacen”.

Creo que tiene toda la razón…y lo tengo muy claro: seguiré ahorrando.


¡Mil millones de gracias Jose!

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